Compatibilidad entre Tauro y Virgo

Tauro y Virgo componen, más que una simple pareja; un dúo dinámico, y es que su unión cuenta con una característica fundamental a favor: ambos son signos de tierra, lo que implica estabilidad, una visión analítica y racional del mundo, una inclinación natural por los placeres de la vida y una filosofía cotidiana impulsada por el deseo de superación personal y la conquista de logros.

Tanto Tauro como Virgo son signos intelectuales que no dan tregua a la expansión de sus conocimientos, por lo que ambos hallarán en el otro un espejo de sus propios intereses y sentirán un inmenso placer al perderse en largas y profundas conversaciones que bien podrían ser la chispa que encienda un deseo sexual que solo ellos comprenden.

El toro se reconoce por su fortaleza, su lealtad, su confianza, su perseverancia y su disciplina. Lo que muchos signos le reprochan como “terquedad”, Virgo sabrá valorarlo y admirarlo como una muestra infalible de voluntad y decisión que le hará sentirse particularmente atraído. El aire de seguridad de Tauro hará que Virgo se sienta protegido y en paz, (y Virgo sabe que puede llegar a ser muy nervioso, por lo que este efecto ansiolítico de origen taurino le resultará más que interesante). Tauro, a su vez, no escatimará recursos a la hora de proteger a su amor (a veces, sobreproteger). El toro es posesivo por naturaleza, aunque no siempre lo demuestra de manera exaltada y esto le convendrá al establecer una relación con Virgo, un signo que goza y atesora su libertad.

Virgo, por su parte, es conocido por su lealtad, su YO analítico, su practicidad y su capacidad de trabajar incansablemente con tal de obtener lo que desea. La naturaleza de Virgo lo inclina a la constante observación de todo cuanto lo rodea, se pierde y reencuentra en los pequeños detalles y esto alimenta una razón metódica que le permite construir su realidad con una base sólida y organizada. Virgo traza planes a largo plazo y le gusta seguirlos al pie de la letra, algo que Tauro hallará perfecto considerando que al toro no le agradan especialmente los cambios bruscos.

Virgo se trazará metas y se apoyará en su excepcional capacidad intelectual, sus ganas y su independencia para conseguirlas. En este aspecto, la resistencia y fuerza de empuje del toro será un salvavidas siempre a mano, un as bajo la manga que reconfortará a Virgo cuando halle obstáculos en su camino o cuando frentes de viento hostiles lo obliguen a volver al puerto. Tauro, siempre paciente y perseverante, sabrá calmarlo en momentos difíciles, ayudarlo a nivelarse y animarlo a volver al ruedo.

En el sexo, Tauro se derrite al calor del tacto. Es un signo apasionado que estará dispuesto a dejarse el cuerpo y el alma en la cama siempre que sienta que su compañero vibra en la misma sintonía. A Tauro le gusta percibir entrega (y en esto sí que suele notársele lo posesivo), algo que seguro encontrará en Virgo, un signo que cuando ama lo hace de manera absoluta. A Virgo, por otro lado, le encanta sentirse deseado y disfruta con los juegos de táctica y estrategia, lo que le hará sentir la tentación de “torear al toro”, una iniciativa que bien podría desembocar en una inesperada y exquisita vorágine de pasión.

En conclusión, Tauro y Virgo poseen todas las cualidades necesarias para establecer un fuerte vínculo de compañerismo que se verá perfectamente complementado por un amor intelectual y un ardiente deseo sexual, factores que bien pueden ser la base de una relación feliz, estable y muy duradera.



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